María, aquí he llegado felizmente. Y me quedo a tu lado, para compartir vivencias, sueños e ilusiones. Para hablar de la vida, del genio destructivo de la tristeza, del amor y de la fuerza genérica de la naturaleza, por donde debemos caminar siempre, para restaurar emociones desbaratadoras y situar el animo en su punto.
María, aquí he llegado felizmente. Y me quedo a tu lado, para compartir vivencias, sueños e ilusiones. Para hablar de la vida, del genio destructivo de la tristeza, del amor y de la fuerza genérica de la naturaleza, por donde debemos caminar siempre, para restaurar emociones desbaratadoras y situar el animo en su punto.
ResponderEliminarUn abrazo,
Luis.